Las directrices marcadas en materia de Medio Ambiente por la C.E.E., trasladadas a las normas de uso interno en España, señalan de forma clara las condiciones que se deben cumplir, en lo que a Transporte de Residuos Toxicos y Peligrosos se refiere.
Existen además los matices concretos que para esta actividad, hayan determinado las Consejerías de Medio Ambiente de cada Comunidad Autónoma.
En general y como pauta de actuación, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Las empresas cuyos vehículos realicen transporte de residuos (R.T.P.), deben estar acreditadas ante la comunidad que corresponda, según el lugar de carga del residuo
  • Los vehículos estarán homologados para el transporte, según la clase de residuo que vayan a transportar
  • Los conductores estarán en posesión del carnet, que les permita conducir vehículos con este tipo de carga
  • Stlima puede ofrecer en la actualidad , una flota para el transporte de residuos (R.T.P.), formada por más de 20 vehículos, dotados con cisternas de capacidad entre 6 m3 y 30 m3, y equipados con sistemas de bombeo propios.